Saturday, July 20, 2019

Mi elegía





En el mundo hay diferentes ritos y creencias acerca de la muerte. Médicos, antropólogos,  han dedicado tiempo para tratar de entenderla porque es algo secreto, desconocido. Los poetas se puede decir que la admiran y le temen. En sus escritos la utilizan para expresar el dolor que produce ese momento o para hacer un poema sobre la brevedad de la vida.
            La realidad es que muchos tratan de evitarla, hacen todo lo que pueden por alejarse de ella; aunque otros, a quienes no sé como llamarles, si arriesgados o inconscientes, la retan constantemente hasta que finalmente alcanzan su objetivo.
         Yo no había tomado conciencia sobre ella hasta el día que nació mi primer hijo, mismo en el que murió uno de mis mejores amigos de la universidad. Mi madre se enojó mucho con mi marido por darme la noticia cuando apenas salía de la anestesia de la cirugía.
No era la primera ocasión en que me enfrentaba a la muerte. Su traza había quedado en los sillones vacíos de mis abuelas. Duele aún el recuerdo, en los sabores que me rehuyen y en el hipil, que ya no encuentra las manos que lo bordaban.
            El adiós de mi querido amigo secó el verdor que compartíamos. Recuerdo que tenía un volchito en el que al terminar las clases, nos daba aventón a varios compañeros y los fines de semana nos escapábamos a la playa.
Después de graduarnos, Rafael se fue a Tabasco donde encontró su primer empleo. Ahí murió a escasos meses de haber empezado. Lo imaginé llevando las maletas sujetas al lienzo, todavía llenas de ilusiones. Por primera vez consideré que en un parto, como el que yo acababa de pasar, está presente la vida y la muerte pero a esa edad sólo existe vida.
Dos años después mi tía enfermó, ella era mi hermana, mi amiga, mi segunda madre. Llevo tatuado en la memoria, su ejemplo de lucha y valentía. Nunca se casó, cuestión que resultó triste, casi vergonzoso para una ciudad llena de prejuicios. Ella, lejos de sentirse desafortunada, se hizo fuerte, independiente, emprendedora y sobre todo, feliz. No pudo vencer el cáncer que le aquejaba pero superó los pronósticos médicos hasta el límite. En esta ocasión la muerte me cimbró más, dejándome su huella pegada a la espalda. No me quedó de otra que resignarme a padecer la inminencia del espectro que asalta a la humanidad en el momento menos esperado.
Pasaron los años, mi madre también cumplió con su tiempo. Recuerdo que cuando ella estaba muriendo, alguien me dijo que no entendía por qué las personas visten de negro en un funeral; cuando el color rojo, es signo de alegría. La que hay en el cielo cuando se llega a la verdadera morada. Escuchar sus palabras me dio una visión más confortante para digerir la espesura que me dejó su ausencia.
          Reconozco que después de tanto, la violencia de la muerte me fortaleció. Sin ser todavía una anciana a punto de fallecer o lo que sería peor, una mujer rendida, observo que los hijos crecen, el ímpetu en el trabajo baja, el cuerpo modera su ritmo y la vida luce apresurada. Generaciones anteriores a mí, van desapareciendo, cada vez son menos los que habitan de este lado de la tapia.
En los últimos meses, una racha de seis muertes súbitas, esposos de amigas, de no más de cincuenta años de edad, surge como una burla a los avances médicos en pleno siglo XXI y azotaron mi ánimo. Qué simple me pareció el sentimiento que experimenté por la pérdida ya lejana de aquél amigo universitario, al compararlo con los inesperados decesos de ahora. Lamento mucho escuchar el llanto de una esposa y las palabras desconsoladas de un adolescente que dice que su padre no estará el día que se gradúe, ni el día en que se case. Esto arrojó a la basura toda mi garra por la vida. De pronto me sentí como vil producto de supermercado cuya vida de anaquel está a punto de caducar. Funesta cita obligada tenemos los humanos.
Pues bien, es momento de concretar, viéndolo como medida responsable, sin actitud fatalista. Es preciso tener en orden papeles y posesiones, si. Pero pensar en dejar a nuestros seres queridos, cambiar todo con lo que este mundo nos complace y entregarse a lo desconocido por más prometedor que se nos presente, parece más difícil.
La muerte es el final de nuestra existencia, por lo menos en esta realidad. Ignoro hasta dónde llegue mi tiempo. Tampoco sé si seré de los afortunados que alcanzan a despedirse de su gente cercana; por ello, procuro decirles a cada momento, lo mucho que los amo y cómo me siento agradecida por lo vivido. Sé también, que no voy a sentarme a esperarla. Tendrá que agarrarme en medio de la jugada, haciendo lo que me gusta. No soy de las que retan pero si me enfrenta le daré batalla hasta que mi espíritu huya como vapor de agua.

¡Paz y Bien!

Brío

Monday, February 5, 2018

Resilencia



Dicen: - pide a Dios que tu corazón sane -.Y pienso: - todo está tranquilo, mi corazón está en paz-.
Sí me enojo, cuando me acuerdo. Sí me enojo, cuando pienso en la injusticia. Pero mi alma no guarda rencor, ni ánimo de venganza.
Recibo gracias todos los días y no dejaré de disfrutar lo que tengo, por lo que no tengo.
Celebrar lo bueno, por llorar lo perdido.

¡Paz y Bien!


Brío

Tuesday, October 31, 2017

Tipos de amigos.




La semana pasada uno de mis amigos más queridos tenía la tristeza de que su hermano menor se encontraba gravemente enfermo y solicitaba donadores de sangre O negativo. Me sentí mucho pesar porque en mi familia sólo tenemos A y O positivo, por lo tanto, no podíamos donarle.  Estas situaciones difíciles son las que no quisieras que les pasara a quienes "dices" tenerle gran cariño. Es ahí donde me hice una pregunta, ¿qué tanto conoces a los que llamas amigos? 
En nuestro andar, encontramos personas que nos agradan o tenemos cosas en común. Nos interesamos por saber más de ellas, hacemos preguntas ya clásicas; como si estudia o trabaja, sobre su familia, amigos y hasta su signo del zodíaco. 
Si coincidimos en manera de pensar, de ver el mundo, de valores en general, con el tiempo hasta podría llegar a darse una buena amistad, que incluso pudiera durar toda la vida. Pero me di cuenta, de que algo que generalmente no nos interesa saber -por lo menos, a mí nunca me preguntan y yo tampoco lo hago- es el tipo de sangre que tienen.


Así como hay tipos de sangre, debemos reconocer el "tipo de amigos" que somos.  Por supuesto, me dí cuenta de que no soy de los mejores. Le quedo a deber a muchos de los que he llamado amigos. Todavía me falta aprender sobre la verdadera amistad. Y ésto, sin ser justificación, se debe a que en la actualidad la palabra amigo se usa con ligereza.
Por ejemplo, qué ajena he estado de aquellos a los que les ha tocado nacer con un tipo de sangre difícil de conseguir -como el caso del hermano de mi amigo-.Y lo digo, porque si realmente quieres a alguien, buscas que esté bien, que le vaya bien, que se sienta bien, entonces...
Pues que llego a la conclusión de que una manera de hacer bien, es preguntando a los que estén más cercanos a mí, el tipo de sangre que tienen.
Te propongo lo mismo. Tal vez al principio nos miren raro, pero si explicamos por qué, creo que muchos se unirían a nuestra intención de extender esta cadena. Nunca sabemos cuándo podrá ser útil esta información.

Así, tendremos la certeza de a quién podemos donar o de quién podemos recibir sangre y tener de manera preventiva una red invisible de ayuda, en caso necesario.
No tengo que decirte, lo impotente que me sentí al no poder compartir este líquido vital, que me ha sido dado sin mérito alguno. Ni tampoco saber cómo pedir apoyo, fuera de redes sociales, que reconozco, muchas veces han resultado efectivas. 
Sin embargo creo, que de algo malo sale algo bueno. Si estás de acuerdo con ésta propuesta, tómala como una prioridad. Una nueva forma de demostrar el cariño sincero que sientes por tus amigos.

¡Paz y Bien!

Brío

Thursday, October 19, 2017

Para seguir construyendo





Para seguir construyendo.


Es realmente frustrante constatar que en la sociedad (de cualquier lugar), todavía existan instituciones o empresas, donde las autoridades, jefes, patrones, superiores, cabezas ó como quieran y gusten llamarles; todavía pretendan, que los que tienen puestos por debajo de ellos, deben mostrarse limitados en sus capacidades y conocimientos, para ser "aceptados"como buenos empleados y así no considerarlos, pretenciosos o altaneros. 

¡Ojo! Si tienes un jefe así ¡Y no quieres estar en peligro de perder tu trabajo! Evita externar ideas o sugerencias para obtener mejores resultados, pues los consideran como el acto de quien "cree que puede hacer mejor las cosas que ellos". 
Aunque yo me pregunto: ¿Acaso no los contrataron por su preparación y habilidades? ¿Se olvidaron de leer el curriculum vitae que acompaña la solicitud de empleo?
Éstos jefes arcaicos son una verdadera pena. De líderes no tienen nada. 

Que no puedan aceptar que dentro de su equipo de trabajo existan personas que tengan estudios, capacidades o experiencia, iguales (o tal vez más amplias) que las suyas, es "un retorno a la ignorancia". Para éstas caricaturas de líderes, la palabra "colaborador" no existe en su lenguaje, mucho menos en su formación profesional.

Peroooo!! Como estas maneras "poco éticas" de trabajar, no está a mi alcance cambiarlas, lo que sí puedo hacer, es compartir lo que en este momento me ha ayudado a aceptar el que por primera vez me despidieran, de modo injustificado de un trabajo, sin que me encuentre en depresión o contra el mundo, sino con tranquilidad y entusiasmo, para iniciar de cero y no mirar a atrás.

Desde la infancia, me enseñaron que debemos ser productivos, desarrollar habilidades, más aún cuando estás dentro de una familia de economía limitada, pues eso nos abre un abanico de posibilidades para llevar el sustento a casa, desde muy temprana edad, abarcando diferentes disciplinas, que van más allá de lavar, planchar y limpiar, lo cual, siempre va a ser muy respetable pero que desgastan físicamente y en pocos años. Aunque en un principio, no aporte mucho dinero, con el tiempo puede crecer y resultar mucho mejor. A continuación, podrán comprender lo que quiero decir.

Siempre hay que aprovechar los estudios escolares que corresponden de acuerdo a tu edad, y me atrevo a decir, que también de acuerdo a tu condición social y económica, ya que también esto puede ser una limitante. 
Sin embargo, les propongo que tratemos de llevar una preparación paralela, que sea económica, esto es, si se comienza desde niños o adolescentes, existen cursos de manualidades, danza, teoría de la música, dibujo, pintura y otros más, que podemos encontrar en Centros Culturales o en en el Instituto de Bellas Artes.

Existen asociaciones relacionadas con la educación ambiental, en donde además de enseñar acerca del cuidado de nuestra naturaleza, también te preparan para el cultivo de flores y hortalizas, elaboración de maravillosas artesanías, sombreros de palma, bisutería con conchas ó semillas.

Otras opciones para jóvenes y adultos, son los cursos de cocina, repostería, mecánica, ebanistería, computación, confección de ropa típica, donde al mismo tiempo, se aprenden cómo costear los productos, administrar el tiempo, elaborar proyectos y aunque no encontremos dichos cursos, exactamente con estos nombres, es cuestión de ponerse a investigar.

Todo esto lo comento porque hay qué estar informado, yo vivía en mi fantasía de llegar a la vejez y jubilarme. Pero la sacudida me llegó ahora y en mi experiencia, noto que cada vez es más difícil mantenerse hasta los 60 - 65 años  en un mismo empleo, no solamente por lo que expuse al principio, sino porque cada vez es menor la oferta de trabajo. Por otra parte, puedes encontrarte también, con que después de poner todas tus energías, tiempo y estudio para lograr una carrera técnica o universitaria, no todos logran acceder a una empresa o institución. O hay empresas que prefieren despedir empleados antiguos para evitar las pensiones o jubilaciones. 
Observa, actualmente se está promoviendo el emprender las pequeñas o medianas empresas pero en el "inter", muchas personas están cayendo en el desempleo. Cada vez son más, los que teniendo décadas de años de trabajo en un mismo lugar, son retirados con argumentos no siempre justificados (recorte de personal ó fuiste el último que te integraste al equipo). Lo que nos obliga a tener que buscar una nueva fuente de ingresos que nada tiene que ver con la carrera que estudiamos, especialmente si tienes más de 50 años.

Es importante aclarar, que esto no pretende ser un mensaje de desesperanza, sino es para "ponernos las pilas" y que quien quiera o necesite, se tome un tiempo y analice su situación particular. Ser realistas en cuanto al futuro y así, seguir construyendo.

¡Paz y bien!

Brío

Monday, February 8, 2016



PERSONAJES DE NUESTRA CIUDAD.

Es curioso como vamos por la vida sin mirar a tantas personas tan particulares que pasan por nuestro camino y quienes es seguro... tienen una historia. Aún sin querer verlas, hay algunas que se imponen y llaman nuestra atención.

Ayer cruzó frente a mí un señor, del cual no me había dado cuenta de que ya se encontraba en el lugar desde antes de que yo llegara, sentado en una silla y callado. Cuando se puso de pie me resultó llamativa la combinación de colores de su vestuario pero sin darle mayor importancia.  Era un hombre de mediana estatura, delgado, de piel morena y cabello blanco, abundante, cubierto con una malla negra, como las que usan los cocineros. Por más que me esforcé, no pude calcular su edad, no alcanzaba a ver su rostro ya que usaba unos lentes con armazón muy grueso del tipo que usan los corredores de autos, se notaba que alguna vez fueron blancos y le presionaban la cara sin dejar ver con claridad sus facciones. Vestía pantalón rojo, saco de lino blanco bastante percudido, corbata blanca llena de incrustaciones plateadas, asumo que la camisa era blanca y calzaba zapatos negros que terminaban en punta, perfectamente limpios.

Como tuve oportunidad de observarlo por un buen rato, ví cómo de su morral negro con motas blancas sacaba un bolígrafo y escribía en su mano, luego la mostraba como para que leyeran lo que había escrito, aquellos que mirábamos chismosamente. Obviamente, no alcancé a leer.

Guardó su bolígrafo y rascaba dentro del morral como buscando entre sus tesoros, yo trataba de no mirarlo y ser más discreta, pero he de confesar que me era imposible ya dejar de mirarlo. Había logrado llamar toda mi atención.

Por fín, sacó una bandera mexicana de aproximadamente 40 cm. x 50 cm., era de esas banderas que hace unos años llegaron a nuestras casas como obsequio de algún personaje del gobierno que la verdad no recuerdo. La extendió y la sostuvo frente a él con mucho orgullo, volteó a mirar a todos los que ahí andábamos. Posando y muy simpático caminó unos pasos para pararse sobre las raíces de un árbol para quedar más en alto, lo que me causó mucha ternura, pues muy serio lucía su bandera.

Como nadie le hizo caso alguno, la dobló sobre los mismos pliegues que tenía, la guardó en su morral y se volvió a sentar. Me distraje de observarlo, hasta que al rato, se puso de pie y el color rojo de su pantalón me hizo voltear y mirarlo, ya de nuevo había sacado la bandera doblada perfectamente y sostenía frente a él y dejaba ver sólo el escudo nacional, como siempre mostrándola a los demás y haciendo con la mano un gesto como de saludo militar.

Luego de guardarla en su morral ya se sentó y quedó muy quietesito sin ya moverse más. No se le veía desnutrido, ni sucio, simplemente lucía "diferente".

No pude ver que camino tomó pero me hizo pensar: quién será? dónde vivirá? por qué vestirá así? Estará detenida su mente en algún momento de su vida?

Me animé a compartir este experiencia visual porque nuestras vidas están ocupadas en nosotros mismos y la mayor parte del tiempo dejamos de ver a otros, que posiblemente con sólo su vestir y sus actos extravagantes nos quieren decir algo o simplemente dejar claro que existen entre nosotros y son parte de nuestra sociedad, que dejan "huella" en silencio pero que se vuelven personajes permanentes de nuestra ciudad.

Brío

¡Paz y Bien!





Monday, July 15, 2013

Carta a mi madre.

Mamita linda:

Siempre a lo largo de mi vida, he buscado infinidad de formas de demostrarte lo mucho que te quiero y no se cuántas veces más te lo he dicho. Sin embargo, ahora que estoy viviendo mi año 33, la edad más importante en la vida de Cristo, nuestro Señor, surgió en mí una fuerte necesidad de encontrar una manera muy especial de manifestártelo.

Así que decidí escribir todo lo que guardo en mi corazón y que te agradezco profundamente.

Tú, eres de las pocas mujeres que existen sobre esta tierra que quizo hacer de sus hijos personas maduras, seguras y felices. Día a día te esforzaste porque así fuera para que al crecer fuéramos dueños de nuestra vida.

Gracias, por hacerme sentir segura y con la capacidad de decidir por mi misma y que no necesite ser "arreada" por otros.

Gracias, por hacerme creativa e ingeniosa para poder dar solución y respuesta a todo lo que encuentro dificultoso y porblemático en la vida.

Gracias, por hacer que realice las cosas por convencimiento y no sólo porque me vean, me manden u obliguen.

Gracias, porque sé relacionarme con todos, sin importar sexo, condición social o edad, para poder tener una actitud abierta sin timideces, inseguridades e hipocresías.

Gracias, por preocuparte porque yo adquiriera capacidad de independencia y autonomía para llegar a tomar las riendas de mi propia vida.

Gracias, poque me enseñaste a sentir amistad y dar afecto y amor, sin miedos, ni malos entendidos o deseo erróneos.

Gracias, porque hiciste que mi amor se amplíe a un espacio cada vez más extenso y ser capaz de abrirme a las necesidades y problemas de los demás, aún lejanos y desconocidos y así preocuparme por el bien común.

Gracias, por el gran regalo de la Fe maravillosa en Cristo y María que es la fuerza poderosa y primordial en el ser humano.

Gracias, a Dios por darme una madre como tú y porque siguas compartiendo toda la riqueza que posees, ahora con mi esposo y especialmente con mis hijas.

Te quiero mucho mamita, Dios te bendiga.

Tu hija

Thursday, July 11, 2013

Alejandra se salva por el santo Rosario. Relato

Entre fotos y recortes de periódicos viejos, apareció el relato que me permito compartir, porque sin importar si es real o no, creo que es impactante,(aún para esta época tan complicada) y nos puede llevar a hacer una buena reflexión.
Aparece con el título: "Alejandra se salva por el santo Rosario".

Refiere el P. Eusebio Nieremberg que en una ciudad de Aragón vivía una doncella llamada Alejandra, la cual por ser noble y hermosísima, era singularmente amada por dos jóvenes. Cierto día, por celos de Alejandra, se acometieron con armas y quedaron muertos los dos. Los parientes de los muertos, enconlerizados, fueron y mataron a la desgraciada doncella, como causa de tanto daño, le cortaron la cabeza y le arrojaron a un pozo.
Pocos días después pasaba por aquel lugar Santo Domingo e inspirado del Señor, se acerca al pozo y dice:"Alejandra, sal fuera".
Al punto, la cabeza de la degollada sale y se coloca sobre el brocal del pozo y ruega a Santo Domingo que la confiese. El santo la confesó y le dió también la sagrada comunión, a vista de un inmenso pueblo que había acudido a presenciar el prodigio. Después, el santo le mandó que dijese la causa porque había recibido aquella gracia. Respondió Alejandra que cuando la degollaron estaba en pecado mortal; pero que María Santísima, por la devoción del Rosario que ella rezaba, le había conservado la vida. Dos días estuvo la cabeza viva sobre el brocal a la vista de todos, al cabo de los cuales bajó el alma al purgatorio. Pero después de 15 días se apareció el alma de Alejandra a Santo Domingo, hermosa y resplandeciente como una estrella, y le dijo que uno de los principales sufragios que tienen las almas del purgatorio es el Rosario que se reza por ellas; y que, apenas llegan al Cielo, ruegan por los que les aplicaron esta oración poderosa.
Y dicho esto, vio Santo Domingo aquella alma afortunada subir, rebosante de júbilo al reino de los bienaventurados.
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La única referencia que tiene este recorte de periódico es el siguiente:
"Las Glorias de María"
San Alfonso María de Ligorio
Si la encuentran, por favor, avísenme

Brío
¡Paz y Bien!