Wednesday, December 12, 2012

El Servicio, una píldora para la depresión.

Hoy si no voy a platicar de algo que me satisfaga o enorgullezca porque es hablar de lo frágil que es todavía mi condición espiritual y eso me avergüerza. Sin embargo, si no soy sincera conmigo misma y analizo mis sentimientos, ¿cómo voy a ser mejor?

Siendo 11 de diciembre, desperté con una gran alegría en mi corazón, algo ya no tan usual en mí, sobretodo después de 3 años de ir decayendo económicamente poco a poco. Siempre me levanto y al hacer mis oraciones, sólo pido trabajo, poder vender alguna cosa, poder pagar el préstamo que nos agobia y otras deudas provocadas por el mismo sostenimiento familiar.

Pero hoy, por alguna razón, sentía que como era vísperas de la fiesta de la Virgen de Guadalupe, ella que nos ha acompañado siempre en las buenas y en las malas, sabía que me iba a dar un regalo. Esta es la primera espantosa X!!! Por qué si la festejada era ella, tendría que darme un regalo, si yo era la que debía darle uno????

Pues bien, llegué a mi trabajo y pasé a la capillita que ahí hay y después de encomendar a mi familia, esperaba con ansia, mi regalo! Al entrar a dar mi clase uno de mis alumnos, aún sin haber traspasado la puerta del salón, extendió su mano y me ofreció una caja de chocolates, de color plata y con un bello moño azúl eléctrico. Como el paquete tenía una ventana, se alcanzaba a ver la marca de los chocolates y ví que eran del tamaño y del tipo que le gustan a mi marido. Me sentí agradecida, por la sonrisa del niño que delataba afecto por mi pequeña persona y eso lo valoro mucho, sobretodo porque soy algo exigente; contenta porque a mis hijas les encanta abrir mis regalos y también porque tenía algo que darle a mi esposo, al que casi nunca le puedo dar algo que verdaderamente le guste, porque es muy desapegado a las cosas materiales, así que si tiene bien y si no, pues también. ¡Cómo quisiera ser así!

Bueno, pues me dije a mi misma, ¡mi misma ahí está tu regalo!... pero de pronto vino a mi mente que, teníamos la comida navideña y que todavía existía la posibilidad de que llegara un regalo mayor, porque mi corazón me lo decía, la Virgen te va a dar un regalo.

En la comida, dió  inicio la rifa de regalos, sorprendente y maravillosamente tal como lo presentía... escuché mi nombre, salté de mi silla y grité ¡no lo puedo creer!!! desde hace 2 años, que no me sacaba ni un "anis", lo sabía, lo sabía!!! Esta es mi oportunidad, ya superada la gran dificultad que era el que pronuncien mi nombre.... es que algo venía.
Habían Ipads, pantallas TV, laptops, certificados de regalos... algo me tiene que tocar. Necesitaba un número chico porque por supuesto ya había concluído, en mi cerebrito, que los números pequeños tenían los mejores premios. Al llegar a la canasta, el Jefe máximo de mi centro de trabajo, me preguntó, qué es lo que quiere? y ya saben por pena de no sonar abusiva, sólo díje ¡qué sea algo bueno! cuando lo que quería decir, es que quería una laptop para mi hija que tanto la necesita en la escuela ó una pantalla de TV para el trabajo que hace mi otra hija.

Salió el número 37 y pensé, buen número, buen número, número pequeño!! y que sale... UNA PLANCHA!!
No puede ser...no puedo creer mi mala suerte (aunque nunca he creído en ella). Eso sí que extrañamente me pegó muy duro...he de reconocer que de un trancazo se derribaron mis esperanzas. Habiendo tantas cosas, me tenía que sacar única pinche plancha?¡Segunda espantosa X!

Sólo pensé, que me quiere decir la Virgencita con esto, ella conoce nuestras carencias, nuestras necesidades, cómo voy a comprar una laptop para mi hija, si no tenemos dinero. Hay necesidades más urgentes, como comer, pagar la luz y ya el aguinaldo está comprometido para pagar las colegiaturas del siguiente semestre, así que nuevamente, ni regalos van a haber. Mis hijas me preguntan y va a haber pavo? Yo contesto que sí, pero por dentro sólo digo, Dios mediante...

No podía quedarme en esa frustración, muy humana, sí,  pero que una persona de Fe en Dios y creyente de que Él siempre tiene un plan para nosotros, no puede dudar. Él nunca nos va a abandonar y esto son sólo cosas materiales y temporales.
No voy a negar que ya hasta lo lloré y mucho, porque como niña, no me dieron el dulce que quería, pero tengo cosas muy valiosas, la salud, mi familia y también mis queridos amigos.

El día no terminó así, tuve la alegría de cantar en la celebración de 25 años de matrimonio de unos amigos ¡ qué bendición! y luego, un seminarista muy querido y al que no le puedo negar nada y tampoco "permite" que se le niegue nada, me pidió que hiciera la bandera de un apostolado a las ¡10 de la noche!
Como siempre aprovechamos los amigos estas ocasiones para convivir. La bandera, sólo quedó como un medio para pasarla bien.¡Esa fue mi píldora para la depresión y la frustración!

Terminó muy bien mi día, como se lo pido a Dios, cada mañana al inicio de mi día de trabajo y me dí cuenta de que lo que llena mi vida y mi corazón es Servir...y servir Dios!

Gracias Virgencita! Felicidades en tu día, 12 de diciembre!


1 comment:

  1. En alguna ocasión un sabio sacerdote me dijo y constantemente me repetía: "Los problemas comienzan, cuando comenzamos a pensar demasiado en nosotros mismos" Quizá para el mundo que potencializa el YO a la MÁXIMA potencia esto no sea comprensible... pero yo lo he comprobado una y otra vez que es la mera y pura verdad. Cuando comenzamos a dar (por amor) aunque nos cueste en el fondo nos da una profunda felicidad, completamente de acuerdo con lo paradójico del Evangelio... Que regalo me puede dar la Virgen? Tantas almas a las que puedo seguir amando y a las que me puedo seguir entregando, transmitiéndole a su Hijo. Tal vez eso por el momento y después, quizá un ayate lleno de grandes y bellas rosas rojas que solo ella sabe muy bien elegir!!! Muy bonito comentario!!!

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